Bajo el lema “Salvar la Sanidad Pública Madrileña”, la movilización nace del compromiso firme de la sociedad civil organizada por defender una sanidad que garantice derechos y no beneficios privados. Según las organizaciones promotoras, la Comunidad de Madrid sufre un “debilitamiento intencionado” de su sistema sanitario por parte del Gobierno regional, con el objetivo de generar oportunidades de negocio a través de recortes y privatizaciones.
Esta situación se traduce en centros de salud colapsados, listas de espera “desesperantes” y profesionales agotados, lo que empuja de manera inaceptable a la población hacia los seguros privados. Frente a este modelo, la Federación Vecinal y el resto de convocantes exigen un sistema 100% público, de gestión directa y transparente.
Las 14 exigencias del movimiento ciudadano
El manifiesto de la convocatoria detalla catorce puntos imprescindibles para revertir la situación actual de la Sanidad Pública madrileña:
Financiación pública suficiente y finalista para una atención universal y de calidad, permitiendo así recomponer sus estructuras, invertir en nuevos centros con nuevas funcionalidades, redimensionar las plantillas acordes a las ratios medias española y europea, e impulsar la atención Sociosanitaria.
Frenar la privatización y recuperar lo privatizado, revirtiendo las privatizaciones y conciertos con empresas privadas, reinstaurando las Áreas Sanitarias, garantizando equidad territorial y uso completo de hospitales y centros de especialidades. Derogar la Ley 12/2001, de 21 de diciembre, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid (LOSCAM) y otras normativas que estrangulan financieramente la Sanidad Pública y promueven centros con ánimo de lucro.
Atención Primaria robusta y accesible alcanzando al menos, el 25% del presupuesto, excluido el gasto en farmacia, con centros de salud próximos y citas disponibles en máximo 48 horas con el profesional de referencia, garantizando una atención ágil en medicina de familia, pediatría, matronas, fisioterapeutas, personal técnico en cuidados auxiliares de enfermería, técnicos medios y superiores, profesionales de la psicología clínica, del trabajo social, personal de odontología, personal administrativo, celadores y celadoras, personal de limpieza, etc. Estableciendo agendas adecuadas y equipos multidisciplinares completos, reforzando la atención a la cronicidad y coordinación sociosanitaria.
Reducir las listas de espera quirúrgica, tiempos de demora de consultas y pruebas diagnósticas, incrementando las plantillas y mediante la utilización intensiva de los recursos de la Sanidad Pública de gestión pública directa.
Reforzar la red de Salud Mental, con enfoque comunitario, garantizando equipos multidisciplinares con plantilla suficiente para asegurar la mejor atención a la población.
Incrementar de manera significativa el número de camas en Atención Hospitalaria especialmente las de media y larga estancia, hasta alcanzar la media de los países de la UE y la OCDE.
Condiciones dignas y atractivas para profesionales, fomentando la estabilidad en el empleo, mejorando las condiciones laborales y salariales, la protección de la salud, la conciliación y la prevención de riesgos, con el objetivo de atraer y retener talento, fidelizando al personal de la Sanidad Pública.
Desarrollar y consensuar un nuevo Plan de gestión directa pública de Urgencias y Emergencias sanitarias de la Comunidad, paralizado desde 2016. Garantizar equipos completos en las Urgencias Extrahospitalarias (PAC, SAR, SUAP).
Incrementar la coordinación entre las Consejerías competentes para mejorar la atención sociosanitaria en las Residencias de mayores por parte de los Centros de Atención Primaria, dotándolos de los recursos materiales y humanos necesarios.
Controlar el poder de la industria sanitaria, reduciendo el gasto innecesario en fármacos y productos sanitarios, priorizando decisiones basadas en evidencia científica y beneficio real para la ciudadanía.
Un sistema de Salud Pública fuerte que vigile prevenga y proteja, con perspectiva de género. La promoción de la salud debe abarcar determinantes sociales como la vivienda, la educación, el empleo y el medio ambiente.
Garantizar en los centros públicos el derecho a la atención sexual y reproductiva, a la interrupción voluntaria del embarazo, a la eutanasia y a la calidad en los cuidados paliativos.
Impulsar la investigación clínica y epidemiológica dentro del sistema público, promoviendo innovación que beneficie a toda la ciudadanía y fortalezca la formación profesional.
Participación social, transparencia y control público porque la ciudadanía debe ser protagonista en estrategias de prevención y promoción de la salud. Garantizar acceso a datos reales sobre listas de espera, demoras en Atención Primaria y Salud Mental. Evitar la manipulación de información.
Un frente común por el derecho a la salud
La protesta del 8 de febrero cuenta con la adhesión de una amplísima variedad de colectivos: desde asociaciones vecinales y plataformas locales de barrios y pueblos de Madrid, hasta sociedades científicas, sindicatos profesionales y partidos políticos.
“La sanidad es un patrimonio colectivo”, recuerdan desde la organización. La marcha recorrerá el centro de la capital pasando por Neptuno, el Congreso de los Diputados y la Plaza de Canalejas hasta alcanzar la Puerta del Sol. La FRAVM hace un llamamiento a toda la ciudadanía madrileña a unirse por “la salud, la dignidad y la vida”.
Datos de la convocatoria:
Fecha: Domingo, 8 de febrero.
Hora: 12:00.
Recorrido: Paseo del Prado (Ministerio de Sanidad) – Puerta del Sol.

Cartel de la convocatoria de manifestación por la sanidad pública del 8 de febrero de 2026

