Montecarmelo exige la dimisión del ‘trío de la basura’, Almeida, Carabante y Páramo

En una rueda de prensa celebrada en el barrio, representantes de la Asociación Vecinal de Montecarmelo y la Plataforma No Al Cantón han pedido esta mañana la dimisión del “trío de la basura”, el alcalde de Madrid Almeida y los concejales Carabante y Páramo, en respuesta a las “repetidas mentiras e insultos de quienes se supone que gestionan los asuntos públicos en favor de los ciudadanos”. Afirman que un alcalde que tiene por bandera insultar a sus ciudadanos no merece seguir representándolos, al igual que su equipo.

Montecarmelo exige la dimisión del ‘trío de la basura’, Almeida, Carabante y Páramo
Representantes de la AV Montecarmelo y la Plataforma No al Cantón comparecen ante los medios el viernes 20 de marzo de 2025

Dicen esto respaldados por numerosa documentación que prueba sus “mentiras constantes sobre el ‘megacantón’ de basura durante los cerca de tres últimos años”. Además, se reservan el derecho de emprender aquellas medidas legales que estimen oportunas por los insultos del alcalde.

La Asociación Vecinal de Montecarmelo y la Plataforma No al Cantón de Montecarmelo, que representan a los 20.000 vecinos y vecinas del barrio, están indignados por las numerosas mentiras que el alcalde, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente y el concejal presidente del distrito Fuencarral-El Pardo llevan vertiendo desde hace ya casi tres años con respecto a la construcción de un cantón de basura de 10.000 metros cuadrados en medio del barrio. Los insultos y las ofensas que el alcalde profirió ayer, especialmente, contra los representantes vecinales y, por consiguiente, contra la totalidad del barrio, han disparado la indignación vecinal hasta el punto de que Montecarmelo exige la dimisión del que denomina el trío de la basura, Almeida, Carabante y Páramo, por actuar contra los intereses de miles de ciudadanos y atacar e insultar a los ciudadanos a quienes están llamados a servir. Montecarmelo afirma que son él y su equipo quienes deben pedir perdón a todos los ciudadanos madrileños por llevar engañándolos tres años y además, insultarles.

Montecarmelo, con sus equipos técnicos y jurídicos, ha demostrado públicamente y ante la Justicia, con documentos, datos y hechos concretos, la realidad del proyecto industrial del megacantón de basura, y ha dejado patente la oposición vecinal en siete manifestaciones masivas, a las que han acudido miles de personas, y han registrado 14.000 firmas en el Ayuntamiento de la capital para pedir la reubicación de la megainstalación de basura a suelo industrial y que toda la zona, que lleva más de 20 años usándose por miles de ciudadanos como parque, sea oficialmente reconocida como tal y sea recalificada como zona verde. Algo lógico, sostienen, no solo porque es su función real desde la existencia de Montecarmelo, sino porque es la puerta de entrada al parque natural reconocido por la Unesco de la Cuenca Alta del Manzanares (a solo 156 metros de donde proyectan el megacantón de basura), un excelente mirador a la sierra de Madrid, está pegado al anillo verde ciclista (no llega a 20 metros de distancia) y próximo al Camino de Santiago.

Este viernes han presentado el informe Decálogo de las Mentiras del Ayuntamiento sobre el Cantón de Basura de Montecarmelo donde acompañan sus argumentos de toda la documentación oficial y pública disponible para demostrar lo que era y sigue siendo el proyecto del megacantón en Montecarmelo: una central industrial impuesta entre tres centros educativos, próxima a viviendas y que ya ha destruido un bosque de más de 200 árboles a pesar de una sentencia en contra de su construcción. Desde los pliegos de contratación emitidos por el Consistorio para licitar el proyecto, finalmente adjudicado a Urbaser, hasta la parte pública del contrato con esta empresa, pasando por múltiples respuestas del canal de Transparencia y documentos presentados ante la Justicia, la Plataforma y la Asociación Vecinal han expuesto todos los motivos que sustentan su denuncia: las supuestas “renuncias” anunciadas por el concejal-presidente de su distrito, José Antonio Martínez-Páramo, en nombre del alcalde son un “anuncio fake”.

Al día siguiente, el delegado de Urbanismo y Medio Ambiente y principal responsable del megacantón, Borja Carabante, al igual que José Luis Martínez-Almeida, defendieron de nuevo que las obras que siguen en marcha en Montecarmelo dentro de 14.000 m2 vallados son instalaciones para 30 operarios de limpieza, cuando el proyecto de la central industrial ya preveía unos vestuarios a los que destinaba escasos 300 m2. Si fuera verdad, ¿por qué votaron NO a paralizar las obras los vocales del PP en el Pleno del Distrito de Fuencarral-El Pardo inmediatamente después del anuncio fake? ¿Por qué no han retirado el recurso judicial contra la sentencia que declara nula la construcción de la central industrial precisamente por ser industrial y no tener el preceptivo estudio de impacto ambiental? ¿Por qué no han sacado a licitación un nuevo proyecto, como exige la ley ante cualquier cambio sustancial?

Tienen que cumplir su contrato con Urbaser, salvo que modifiquen toda la tramitación administrativa, que llevaría muchos meses, para que un parque de maquinaria, el aprobado y adjudicado, se convierta ahora en cantón auxiliar: licitación, adjudicación, contrato, proyecto de ejecución y presupuesto. No se puede proyectar un chalet con piscina y decidir renunciar a la piscina sin realizar un nuevo proyecto, como pretendió hacer creer el concejal Páramo en el pleno del distrito. Los pliegos exigen un parque de maquinaria y un Selur para atender a todo el noroeste de Madrid y el equipo de Almeida no ha presentado siquiera ubicación alternativa, además de haberse negado siempre a trasladarlo al polígono industrial a escasos 2 kilómetros de distancia de donde ellos siempre han defendido que era la ubicación ideal.

Hace tres años, en plena campaña electoral, Borja Carabante, se comprometió por escrito a reubicar los proyectos del parque de maquinaria y Selur en consenso con los vecinos. La realidad es que el Consistorio decidió unilateralmente su ubicación actual en contra de las asociaciones vecinales de la zona a la que va a servir. Igual que ahora no ha pactado absolutamente nada con los vecinos. También se comprometió ante las cámaras de televisión a reubicar estos proyectos industriales en consenso con la oposición, y todos los partidos de la oposición no han hecho otra cosa sino apoyar las reivindicaciones de los vecinos en todo este tiempo.

Almeida, Carabante y Páramo se quedaron solos en esto hace mucho. Los representantes vecinales les recuerdan que son servidores públicos, por lo que sus ataques y mentiras a la ciudadanía son inadmisibles.

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