«Madrid no es ciudad para chapuzones». Con este ilustrativo título, la Plataforma por la Remunicipalización y Gestión Directa de los Servicios Públicos y la FRAVM, hacen público hoy un demoledor informe sobre la oferta, gestión y estrategia de las piscinas municipales de verano en la ciudad de Madrid con los datos de venta y uso del verano de 2025. Un año más, a escasos días del 15 de mayo, cuando se abre la temporada de verano, cinco distritos siguen sin disponer de una sola de estas instalaciones deportivas: Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín. Esto afecta a más de 705.000 habitantes, que representan el 20,4% de la población de la capital. Un volumen equiparable al de ciudades como Zaragoza o Sevilla, que cuentan con unos 690.000 habitantes cada una.
El pasado mes de febrero, después de años de reivindicación vecinal, el Ayuntamiento de Madrid anunció el anteproyecto de construcción de una piscina de verano en Retiro, en el número 138 de la calle Doctor Esquerdo. Pero por ahora solo tenemos ese anteproyecto, el proyecto definitivo ni siquiera está aún aprobado, de tal forma que la apertura del nuevo equipamiento se puede demorar meses…o incluso años. Para los otros cuatro distritos, el Consistorio ni siquiera tiene previsión alguna de nuevas piscinas. Si el plazo de apertura de la piscina de Retiro no se demora demasiado, será la tercera instalación de verano que el Consistorio construye en ¡tres décadas! Las dos anteriores, de baja capacidad, son la del Paseo de la Dirección (Tetuán) y la de la calle Mistral (Barajas), que fueron inauguradas en agosto de 2024.
De cara a la nueva temporada, Madrid cuenta con 24 piscinas municipales de verano (si no hay ningún cierre o sorpresa, ya que el primer año que estuvieron todas las piscinas abiertas fue el año pasado, 2025), lo que implica, para este verano, una ratio de una piscina por cada 145.000 habitantes, la proporción más baja de todas las grandes ciudades de España a excepción de Sevilla, cuya ratio es de una piscina por cada 171.000 habitantes. Si atendemos al número de plazas (tickets) disponibles en esas 24 piscinas, el dato es aún más demoledor: solo 1 de cada 100 habitantes de la capital puede acceder a una piscina municipal de verano en un día, lo que equivale al 1% de los madrileños y madrileñas.
Estamos ante una oferta ridícula para las necesidades actuales de la población, lo que «provoca una lucha dramática por obtener en la web o en la APP o en la taquilla una entrada a la piscina«, denuncian en su informe la Plataforma por la Remunicipalización y Gestión Directa de los Servicios Públicos y la Federación Vecinal. Lucha que, a tenor del incremento de las temperaturas de los últimos años, cada estación será más «dramática».
Refugios climáticos imprescindibles
La plataforma subraya que en la última década la temperatura media no ha dejado de subir y que en el verano del año pasado hubo 33 días de alerta roja declarados de los 93 días oficiales del verano. Nunca un verano sumó tantas olas de calor. Ante este panorama, tal y como el propio Ayuntamiento de Madrid reconoce (BOAM nº 9682/2581), las instalaciones deportivas aparecen como refugios climáticos imprescindibles para la ciudadanía cuando se supera el umbral de los 36,5 grados. Esto «implica que las piscinas municipales de verano son un refugio climático imprescindible para los habitantes de Madrid. ¿Por qué el Ayuntamiento no tiene una inversión y una estrategia de aumento de estos refugios climáticos en la ciudad?» se pregunta la plataforma.
Esto debería ser una urgencia para el equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida si tiene en cuenta otro dato: el 30% de sus habitantes no sale de la capital en todo el verano, no puede permitirse ir de vacaciones una semana al año.
Por otro lado, la plataforma y la FRAVM reflejan en su informe carencias recurrentes en el mantenimiento de las piscinas municipales de verano, una labor que ha sido gradualmente privatizada. Este déficit se traduce cada año en el cierre de algunos vasos o de las piscinas completas durante la misma temporada estival por trabajos de reparación o modernización. ¿Qué pasará el próximo 15 de mayo? Nos sorprendería muy gratamente que las 24 piscinas disponibles en la ciudad abrieran con todos sus servicios disponibles, pues es algo que no suele ocurrir.
El colectivo vecinal también llama la atención sobre la disminución de la atención sanitaria y del número de socorristas que ha posibilitado el Decreto 99/2024, e 30 de octubre, de la Comunidad de Madrid, lo que «solo se puede traducir en un aumento de la accidentalidad y su gravedad», puede leerse en el informe.
Finalmente, para paliar las carencias descritas, la plataforma y las asociaciones vecinales demandan un Plan Director de Piscinas Municipales de Verano que incluya una inversión para aumentar la oferta de plazas y un mejor mantenimiento y cuidado, «con respuestas innovadoras y sociales para su uso como refugios climáticos». Por ende, reclama las siguientes acciones:
– La construcción de, al menos, 5 piscinas municipales nuevas en los dos próximos años, dando prioridad a los distritos que no tienen ninguna piscina en la actualidad.
– Una intervención integral de mantenimiento e inversión en todas las piscinas actuales de verano (24) para que no se produzca ningún cierre de ellas y estén en condiciones y pleno rendimiento.
– Dar prioridad al “entorno” natural de las piscinas municipales de verano: césped natural, árboles, sombras, etc. frente a elementos artificiales y “duros”.
– Mantener los precios (entradas y abonos) actuales.
– Generar un sistema de contratación y gestión de los servicios médicos y socorristas actualizado, pleno y garantista en todas las instalaciones.
– Remodelar y diseñar intervenciones paisajísticas para fomentar la sombra, praderas naturales y zonas de descanso adecuadas en las instalaciones de verano.
– Mantener y aumentar, si fuera el caso, la gestión directa y completa por parte del Ayuntamiento de Madrid de las piscinas municipales de verano.
– Actualizar la APP de venta para que sea más usable (UX) y con cero problemas de compra.
– Realizar un análisis diario de la gestión de entradas y aforos, con las variables precisas, para obtener la mayor optimización posible.
– Proponer programas sociales (para mayores, ocio activo, seguimiento de la soledad no deseada, etc.) que acompañen el uso de este recurso básico en verano.
– Cambiar el modelo de desarrollo de nuevas piscinas, pasando de una mentalidad de privatización frente a una gestión pública eficiente y de calidad para todos.

