El 25 de abril de 2023, colectivos de memoria democrática y víctimas del franquismo y la transición, presentaron la solicitud de declaración como lugar de memoria de la Real Casa de Correos de Madrid, acogiéndonos a la Ley 20/22, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Tras año y medio sin obtener respuesta, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática aprobó el Acuerdo de 20 de octubre de 2025, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por el que se declaraba Lugar de Memoria Democrática «La extinta Dirección General de Seguridad franquista que tuvo su sede en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, en Madrid».
El Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid (CM), que tiene su sede en ese mismo edificio, se opuso a que se instalara una placa en la fachada principal que recordara a las miles de personas que fueron detenidas, torturadas e incluso asesinadas por luchar contra una dictadura que sembró el terror durante más de 40 años. Ahora, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha suspendido de forma cautelar esta declaración –con un voto particular en contra– aludiendo al efecto adverso en la imagen institucional de la CM que puede causar la instalación de dicha placa.
Las organizaciones memorialistas se preguntan qué efecto adverso puede causar a una institución democrática, como es la Comunidad de Madrid, el hacer un reconocimiento a las personas que lucharon contra la dictadura y que son quienes consiguieron las libertades y la democracia que han permitido la propia existencia de la CM. ¿Qué hay menos adverso para cualquier demócrata que reconocer y valorar la lucha por la democracia en nuestro país?
En la fachada de la Casa Real de Correos de la Puerta del Sol de Madrid actualmente existen tres placas conmemorativas: a las víctimas de la pandemia de la Covid19, a las víctimas de los atentados del 11M de 2004 y a los Héroes del 2 de Mayo de 1808. Ninguna de estas placas ha producido un “efecto adverso en la imagen institucional” de la Comunidad Autónoma de Madrid.
El Grupo de Coordinación Memoria Democrática y Antifascista exige que haya una contextualización de lo que ocurrió allí, que sean visitables los calabozos y que se expongan los nombres de las personas que fueron detenidas en ese edificio y que sufrieron torturas y malos tratos. «Consideramos que la instalación de una placa explicativa es importante como primer paso porque es un derecho de los madrileños y madrileñas a estar informados de lo que fue ese edificio durante la dictadura franquista«, sostiene. «Deberían ser las propias instituciones democráticas, como la CM, quienes se apresurasen a señalar cuanto antes los crímenes que se cometieron en el edificio de la Real Casa de Correos y honrar a sus víctimas. No existe otra opción más honesta ni más honrosa. La Real Casa de Correos debe ser un lugar de memoria ¡ya!», concluye el colectivo memorialista.

