2026, el peor año de la eventificación en Madrid

Con la resaca de las molestias vecinales por el Gran Premio de Fórmula 1 y a dos días del inicio de la oleada de conciertos de Shakira, la FRAVM hace público su segundo informe sobre la eventificación en Madrid, un problema que este año 2026 ha alcanzado cifras récord, para desgracia de la vecindad que lo sufre. La Federación denuncia la «miamización» de la capital y reclama al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid medidas urgentes para frenar su degradación.

2026, el peor año de la eventificación en Madrid
Entorno del Mad Cool 2025

Madrid eventificado, Madrid reventado. La eventificación, un grave problema de la ciudad de Madrid. El título del segundo informe de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) sobre la eventificación en la capital no podía ser más claro y descriptivo. Al menos, así viven los colectivos vecinales este fenómeno, recogiendo el malestar de las y los residentes de los llamados puntos negros de la eventificación, aquellos que acogen de manera regular grandes eventos como los festivales del Iberdrola Music, los conciertos y competiciones deportivas del Metropolitano o el Palacio de los Deportes, o los grandes fastos del IFEMA.

La Federación Vecinal hace público su nuevo informe con la resaca de las molestias en el vecindario provocadas por uno de esos fastos, el Madring, el Gran Premio de Fórmula 1, y a solo dos días del primero de los doce macroconciertos que la artista colombiana Shakira tiene previsto ofrecer en el Iberdrola Music. Ambos eventos suponen la estocada final en el «año cumbre» de la eventificación en Madrid, el peor año de la historia de la ciudad. 2026 ha estado marcado por el incremento de los macroconciertos en los puntos negros citados y por la celebración de eventos nuevos o inusuales que han puesto patas arriba la capital, tal es el caso de la visita del Papa León XIV y el Gran Premio de Fórmula 1. La saturación ha llegado a tal extremo que un evento tan querido como la llegada de La Vuelta, que salvo en los años del Jacobeo finaliza siempre en Madrid, esta vez ha concluido en Granada para no coincidir con el Madring.

Tal y como recoge el informe, que se centra sobre todo en los eventos celebrados en los tres últimos años en los «puntos negros» principales de la eventificación, el estadio Metropolitano ha pasado de 10 macroconciertos en 2024 a 12 en 2025 y a 22 este año, mientras el Palacio de los Deportes (Movistar Arena) ha mantenido su elevado número de eventos de los últimos años (260 en 2023 y 230 en 2025 cuando en 2014 eran tan solo 60). El 70% de los días de 2025 la vecindad tuvo que lidiar con algún tipo de evento en este estadio enclavado en una zona de alta densidad residencial. El Bernabéu, por su parte, ha visto limitados sus grandes eventos como consecuencia de litigios judiciales impulsados por vecinas y vecinos afectados, que también han denunciado judicialmente el ruidoso y polémico partido de la liga de fútbol americano (NFL) que tuvo lugar en noviembre del año pasado. De igual manera, la vecindad organizada logró tumbar la licencia que permitía celebrar grandes eventos en el Espacio Delicias.

Otro de los puntos negros que genera graves problemas en el vecindario, el Iberdrola Music, ha pasado de acoger macroeventos durante 5 días en 2024 y en 2025 a 21 días en 2026. Las actuaciones de Shakira en este lugar, sumados al Madring y a otros eventos como los conciertos del Movistar Arena (que se celebrarán en 27 días de los 30 que tiene el mes), han convertido septiembre en un mes desastroso para la vecindad, al igual que sucedió en junio, cuando coincidieron la visita del Papa, la serie de conciertos de Bad Bunny en el Metropolitano, la Feria del Libro, la Feria de San Isidro en Las Ventas y la programación de conciertos del Movistar Arena y las Noches del Botánico.

Situación límite

Los vecinos y vecinas de Madrid están al límite por esta saturación, «hartos, reventados y sobrepasados» por un modelo de ciudad que, cada vez más, prioriza el beneficio económico de unos pocos en detrimento de la calidad de vida de la mayoría.

Estamos cansadas de que nuestros gobernantes solo consideren los grandes eventos en términos de beneficio económico, obviando el enorme impacto que tienen en los vecindarios de acogida en cuestiones como la movilidad, el ruido, la limpieza o la seguridad. Lo acabamos de ver con el Madring, aunque en este caso los responsables políticos no han dudado en mentir de la manera más descarada, al divulgar que el macroevento solo ha supuesto beneficios económicos para la capital, y no ha costado ni un euro a las arcas públicas, cuando todo el mundo sabe que el IFEMA, que ha gastado más de 300 millones de euros en su celebración, está participada al 62% por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid (el 31% cada uno). El nuevo informe de la FRAVM, finalizado a principios de septiembre, no analiza el impacto del Gran Premio de Fórmula 1.

«El balance económico de la eventificación no puede limitarse a la facturación de las promotoras, la venta de entradas o el gasto de los visitantes. También debe incorporar los costes públicos y las pérdidas sociales: refuerzos policiales y de limpieza, presión sobre el transporte y los servicios, deterioro del espacio público, contaminación acústica y pérdida de calidad de vida. Desde esta perspectiva, la eventificación no es un buen negocio para Madrid ni compensa el déficit de inversión que presentan servicios e infraestructuras básicas de la ciudad», sostiene la FRAVM en su informe.

Eventificación y turistificación

Eventificación y turistificación se retroalimentan, y avanzan hacia la transformación de zonas de la capital en auténticos parques temáticos en los que la población residente es progresivamente expulsada (gentrificación). Según el informe de la organización vecinal, el 30% de los turistas nacionales e internacionales que visitan Madrid, tres de cada 10, lo hacen atraídos por la oferta de grandes eventos.

«En los últimos años, y especialmente durante el periodo 2022-2026, Madrid ha dejado de ser Madrid, reforzándose una imagen cada vez más próxima a la de ciudades orientadas al consumo, el ocio y la inversión internacional», puede leerse en el documento de trabajo que hoy publica la FRAVM. En su primer informe, publicado en junio de 2024, la Federación Vecinal ya alertaba de esta tendencia, y ahora constata el avance sin precedentes de esta suerte de «miamización» de la ciudad que corre el riesgo de destruir su propia esencia. El Madring, las luces en el cauce del Manzanares, los proyectos de construcción de la noria más alta del mundo y de la piscina de olas más grande de Europa son ejemplos de un modelo que ciudad pensado para el disfrute y ocio del visitante.

A pesar de las advertencias públicas y de las reuniones mantenidas con los responsables municipales y autonómicos desde entonces, en las que la FRAVM ha trasladado demandas sensatas y sencillas de implementar para lograr una planificación racional de los grandes eventos en la ciudad, estos han seguido creciendo sin freno y un control adecuado. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid se han limitado a poner parches para atenuar su impacto negativo en la vida diaria de la población residente, casi siempre alentados por las quejas y protestas vecinales.

Frente una capital rendida al turismo y a la eventificación, «reivindicamos una ciudad que preserva su identidad, su vida cotidiana y el derecho de la población residente a disfrutarla», puede leerse en un informe que termina recordando el decálogo de demandas difundido en 2024 y que, lamentablemente, sigue perfectamente vigente.

Decálogo de demandas

La FRAVM recuerda su decálogo de medidas para hacer frente a la eventificación:

1.- Un Plan de Uso de la Ciudad de Madrid para la gestión y planificación de los eventos masivos.

2.- Una regulación de los eventos masivos teniendo en cuenta la sostenibilidad del entorno, el descanso de los vecinos y vecinas y el disfrute de sus derechos como ciudadanos y ciudadanas.

3.- Informes previos de impacto medio ambiental, impacto en la sostenibilidad del entorno y un análisis compartido con la vecindad y sus representantes.

4.- Cumplimiento de los horarios de los eventos (hasta las 00.00 horas) y que nunca se sobrepasen los horarios establecidos.

5.- Mediciones constantes de los niveles de ruido alrededor de un evento masivo mediante un nuevo sistema de medición transparente, móvil y fiable.

6.- Una calendarización justa y reduccionista para un equilibrio con el descanso del vecindario.

7.- Un respeto por la movilidad, seguridad, descanso y acceso de la vecindad colindante a los eventos masivos.

8.- Una coordinación de los recursos de seguridad tanto para las y los participantes de los eventos como para las y los vecinos.

9.- Reducción del impacto de las terrazas, ruidos, movilidad, suciedad, aparcamiento, etc. en los entornos con eventos masivos.

10- Una moratoria ante los permisos de eventos masivos.

Informe Madrid eventificado, Madrid reventado. Septiembre de 2026

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