La próxima semana más de 300.000 personas acudirán al entorno del IFEMA para presenciar las pruebas del Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid, lo que generará un impacto enorme en la población residente de estos y otros barrios del entorno. Ante esto, y tras conocer el Plan de Movilidad municipal, la Federación Vecinal comparte la preocupación de la citada plataforma, que está compuesta por una treintena de organizaciones vecinales y ecologistas (la FRAVM entre ellas), haciendo suyas sus razones:
“- El Plan de Movilidad se ha presentado a sólo una semana de las carreras. Está limitado al tiempo del evento, pese a que se llevan sufriendo cortes de tráfico casi desde el inicio de las obras y quedan semanas de desmontaje. También está limitado a la zonas más próximas al circuito y control de accesos, sin tener en cuenta los problemas que se generarán en el resto de los barrios. Por ejemplo, aunque el Ayuntamiento ha recomendado el uso del transporte público, no resulta descartable que los barrios alrededor del circuito, zonas residenciales antiguas, con escasez de garajes, se puedan ver invadidos por vehículos de no residentes.
– La zona restringida al tráfico ocupa gran parte del barrio de Las Cárcavas, estando la zona de protección, que indicó IFEMA, en su interior. ¿Quiere decir esto que todos los vehículos que accedan a la mitad sur de Las Cárcavas deberán ir identificados? En consecuencia, ¿se ha informado a todos los vecinos afectados por los cortes de tráfico y la necesidad de identificación? Es difícil hacer las cosas bien con tanta precipitación.
– Llama la atención que incluso IFEMA, y no el Ayuntamiento, haya iniciado una campaña de entrega de acreditaciones (pegatinas) a los vecinos y vecinas más próximos al circuito para que los controles que en estos días prácticamente bloquearán toda la zona sean más llevaderos a quienes porten esas pegatinas.
– Los cortes de tráfico comienzan el jueves, 10 de septiembre. Por tanto afectará a dos días lectivos en una zona de alta densidad de empresas y negocios, así como de centros educativos.
– El cierre de accesos a Las Cárcavas los días 11, 12 y 13 de septiembre obligará a los residentes a asumir graves inconvenientes y cambios drásticos en sus planes debido a la celebración del evento.
– Algo muy preocupante es que el plan de movilidad no recoge los itinerarios en caso de emergencias sanitarias para los vecinos y vecinas del entorno.
– Sólo se están instalando pantallas acústicas en un tramo de unos 150 m en Las Cárcavas, pero esto únicamente cubre a unas 5 viviendas unifamiliares, quedando las más cercanas al circuito completamente expuestas.
– La instalación de estas pantallas acústicas ha supuesto la poda agresiva de algunos árboles en estos días de altas temperaturas, lo que puede afectar a su salud y futuro desarrollo.
– Del mismo modo, estas pantallas también originan un gran impacto visual y la ocupación de viario y zonas peatonales durante muchas semanas, mientras se instalan o desinstalan”.
Recordemos que durante más de un año, las personas residentes han tenido que sufrir ruidos por las obras, contaminación acústica y por polvo, problemas de movilidad, cierres de carriles y de viales completos, pérdidas de arbolado y de espacios de esparcimiento, etc. Y ahora, con este Plan de Movilidad, en algunos casos sufrirán casi el cierre de sus propios barrios o problemas de movilidad de mucha envergadura.
Por todo ello, la FRAVM se une a Stop Fórmula 1 Madrid en las siguientes exigencias:
– Que el Plan de Movilidad se realice con una mayor participación, de todas las entidades de los barrios del entorno del circuito, de los distritos de Hortaleza y Barajas.
– Que se extienda a todos los barrios circundantes que a buen seguro sufrirán alteraciones del tráfico y una masiva afluencia de coches y que llegan a otros distritos como San Blas-Canillejas.
– Que haya una comunicación continua con estas asociaciones para tratar de minimizar las afectaciones que se produzcan.
– Un plan de acción específico sobre centros escolares del entorno para el viernes 11, lectivo, donde se mezclarán los problemas de los ruidosos entrenamientos desde primera hora de la mañana con las dificultades de acceso para llevar y recoger a las alumnas y alumnos en los centros más próximos al circuito.
Según datos recopilados por Stop Fórmula 1, el proyecto alcanza ya un volumen económico conocido de 365 millones de euros, siendo la mayor parte de esos fondos sufragados por una entidad semipública como es IFEMA.
La Plataforma STOP Fórmula 1 Madrid sostiene que nuestros barrios no son un circuito. “Los vecinos y vecinas no aceptamos que los beneficios de la Fórmula 1 sean privados mientras las molestias las pagamos todos con un tremendo deterioro del barrio y nuestra calidad de vida”, subraya en una nota que ha hecho pública hoy.
Protesta vecinal
Por este motivo, las organizaciones que componen la plataforma, junto con muchos otros colectivos sociales, han convocado una concentración el domingo 13 de septiembre, mientras se celebran algunas de las carreras previstas, en la sede de IFEMA (Avda del Partenón 5), para expresar su rechazo al desarrollo de un circuito en una zona residencial, así como que se esté produciendo un tremendo despilfarro de recursos económicos públicos, mientras se recorta en servicios esenciales.