La Asociación Vecinal de Majadahonda ha hecho público un duro comunicado en el que critica la «ineptitud» del Equipo de Gobierno local por la fallida acogida de vecinos desplazados por el gran incendio que desde hace días golpea nuestra región. El mando unificado de la lucha contra el siniestro asignó a Majadahonda como municipio para albergar a las personas evacuadas de Cenicientos y el Consistorio de esta localidad informó a sus vecinos y vecinas del lugar designado para tal fin, el Polideportivo Príncipe Felipe. Pero cuando los autobuses procedentes de Cenicientos comenzaron a llegar a este equipamiento el pasado sábado, los desplazados pudieron comprobar con estupefacción que el Ayuntamiento no tenía nada preparado. «La desagradable sorpresa que se llevaron fue monumental al contemplar el panorama de un polideportivo con cuatro colchonetas en el suelo y unas botellas de agua», indica la entidad vecinal. Poco después, » Ana Camíns, concejala de Consumo, llamó rápidamente a los responsables del Círculo de Empresarios (la dirección actual corresponde a los hosteleros) para que enviaran de forma urgente bocadillos, por cierto gratis et amore. La alcaldesa llegó al principio de la tarde pero no para solventar la situación sino para ser testigo de la decisión de los mandos de trasladar a los vecinos de Cenicientos a municipios que sí estuvieran preparados y con condiciones dignas. Pozuelo y Alcalá de Henares fueron algunos de sus destinos», asegura el colectivo ciudadano.
Finalmente, ninguna persona evacuada por el incendio pudo pernoctar en el polideportivo majariego, un hecho que para la asociación vecinal supone la gota que ha colmado el vaso. Ante la reiterada mala gestión del Ayuntamiento, el colectivo ha solicitado la dimisión de la alcaldesa, Lola Moreno, y del concejal de Seguridad Ciudadana, Emergencias, Movilidad y Transportes, Ignacio Silván.
A continuación reproducimos el comunicado íntegro de la Asociación Vecinal de Majadahonda:
«La semana pasada se desencadenó lo que muchos expertos califican de mayor incendio producido en nuestro país, con 58.000 hectáreas quemadas en la provincia de Ávila y otras 30.000 en la de Madrid. En Ávila se han evacuado 60.000 personas y en la Comunidad de Madrid 30.000, más 20.000 confinadas en 16 municipios madrileños (12 evacuados y 4 confinados).
Las autoridades y el mando unificado en la lucha contra este desastre planteó una distribución de las personas evacuadas en diferentes municipios cercanos. En concreto a Majadahonda le correspondió acoger a los vecinos de Cenicientos. En la mañana del pasado sábado 25 de julio los autobuses de aquella localidad comenzaron su traslado a nuestra localidad. El punto de acogida era el Polideportivo Príncipe Felipe.
Aunque la evacuación y el traslado se desarrollaron según lo previsto dentro de las dificultades, el Ayuntamiento de Majadahonda, como viene siendo costumbre en su ineptitud estructural, nada preparó para recibir con la dignidad que se merecen a los vecinos de Cenicientos. En efecto, la desagradable sorpresa que se llevaron fue monumental al contemplar el panorama de un polideportivo con cuatro colchonetas en el suelo y unas botellas de agua. El concejal Silván, permanente guardia de corps de la alcaldesa y aspirante a candidato a la alcaldía de Majadahonda, incurrió de nuevo en errores de gestión pública inaceptables (contratos parados, Policía Municipal en crisis de dirección, etc) al no tener organizada la acogida de los vecinos desplazados. La sonrisa del mandatario se heló al ver los rostros de asombro de los ciudadanos acogidos.
Poco a poco fueron llegando desde las lejanas localidades donde viven otros concejales. Ana Camíns, concejala de Consumo, que sí vive en Majadahonda, llamó rápidamente a los responsables del Círculo de Empresarios (la dirección actual corresponde a los hosteleros) para que enviaran de forma urgente bocadillos, por cierto gratis et amore. La alcaldesa llegó al principio de la tarde pero no para solventar la situación sino para ser testigo de la decisión de los mandos de trasladar a los vecinos de Cenicientos a municipios que sí estuvieran preparados y con condiciones dignas. Pozuelo y Alcalá de Henares fueron algunos de sus destinos.
Tres años después de ser elegido este equipo de gobierno, con uno de los apoyos populares más abrumadores (15 concejales de 25), sigue demostrando su incompetencia día tras día. Biblioteca sin libros, centro de salud sin urgencias, aceras intransitables, calzadas permanentemente abiertas (agua, gas, telecomunicaciones y ahora las basuras), Huerta Vieja en obras, casco urbano colapsado, cambios y renuncias en la Policía Municipal, contratos paralizados, bloqueos en la participación ciudadana,etc, etc, y ahora el inaceptable ridículo de la fallida acogida de los vecinos de Cenicientos desalojados de sus casas como consecuencia del pavoroso incendio que venimos padeciendo.
¿Qué más tiene que pasar para que esta alcaldesa se vaya por donde ha venido? La designó candidata el dedo de la presidenta de la Comunidad de Madrid y, si no se va por decisión propia, debe ser el mismo dedo quien la señale el camino de salida. A ella y a buena parte de sus concejales, fundamentalmente al señor Silván por perseverar en su incapacidad de gestionar los recursos públicos.
Hace apenas un año el Ayuntamiento de Majadahonda aprobó y divulgó a bombo y platillo su famoso PLATERMAJ (Plan Territorial de Protección Civil), que establece la coordinación de los recursos y las actuaciones de los servicios de emergencia locales frente a situaciones de riesgo, catástrofes o inclemencias meteorológicas extremas, proponiendo un marco operativo para la prevención y la gestión de emergencias, integrando servicios de protección civil, parques, instalaciones y recursos municipales. ¿En qué se ha quedado ese plan? En la nada más absoluta, como metáfora de la gestión de este equipo de gobierno.
Doña Lola Moreno y su nutrido equipo de gobierno (por primera vez en la historia de nuestro municipio hay nada menos que cinco tenientes de alcalde) firmarán pronto el epitafio de su legislatura con un lema inapelable: «la incompetencia es tanto más dañina cuanto mayor sea el poder del incompetente», Francisco Ayala».