Los vecinos y vecinas del barrio del Cañaveral, en Madrid, están en pie de guerra contra el Ayuntamiento después de que haya aprobado la construcción de un recinto ferial a menos de 20 metros de edificios de viviendas. La dotación se situaría en la parcela ubicada entre las calles Cilantro, Alto del Esparragal y Tolerancia.
Esta actuación ha provocado una gran preocupación entre los habitantes de la zona por el posible impacto que el recinto podría tener sobre la calidad de vida del entorno, especialmente en relación con el incremento del ruido, la afluencia masiva de público, la congestión del tráfico y las dificultades de aparcamiento o de acceso a sus propias viviendas que podrían producirse durante la celebración de eventos.
Los afectados y afectadas dicen sentirse “desamparados” ya que sus dormitorios dan directamente al nuevo recinto, y la presidencia de la Junta de Vicálvaro no les está ofreciendo ninguna alternativa que no sea “tragar” con los ruidos. “No nos parece lógico que nos planten el recinto ferial debajo de nuestras ventanas teniendo una zona industrial a solo un kilómetro de distancia”, denuncian. y piden que se traslade la instalación a un área más apartada de las viviendas, ya que “el recinto ferial se puede mover, nuestras casas no”.
Desde la Junta de VIcálvaro afirman que los eventos solo tendrían lugar unos “pocos” días al año, pero sumando todas las celebraciones celebradas en El Cañaveral en 2025, “son casi 100 días en los que estaríamos expuestos a unos niveles de ruido superiores a los que marca la ordenanza de contaminación acústica durante el día y parte de la noche”, afirman los vecinos. Esto es casi un tercio del año sin poder hacer vida normal en sus viviendas, como teletrabajar o, en el caso de los más pequeños, estudiar o hacer los deberes “sin tener la musiquita navideña de la feria sonando en bucle”, señalan los afectados.
El Ayuntamiento, por su parte, defiende que la parcela estará dividida en dos zonas, una superior que será el aparcamiento, y una inferior en la que está previsto que se celebren los eventos, porque consideran que es necesario poner un aparcamiento que dé servicio al campo de fútbol colindante. Sin embargo, a los vecinos y vecinas no les salen las cuentas, ya que “la parte superior solo tiene unas 40 plazas, que no serían suficientes para cubrir las necesidades del campo de fútbol o de la gente que se desplace a la zona para ir al mercadillo, a la Feria de Abril o al resto de eventos que están planeados allí”.
Teniendo en cuenta el carácter residencial del entorno, los vecinos y vecinas de las urbanizaciones más cercanas al futuro recinto ferial piden medidas cautelares y que se paralice su tramitación, ya que actualmente ha salido a licitación la elaboración del estudio geotécnico. En su lugar, proponen que se construya alguna de las dotaciones con las que aún no cuenta el barrio, como un polideportivo que, además, podría ser usado por los deportistas que entrenen en el campo de fútbol colindante.
La ubicación del recinto ferial fue debatida en el Pleno de la Junta del Distrito de Vicálvaro de ayer 8 de octubre, donde tanto el Grupo Municipal Socialista como el Grupo Municipal Más Madrid llevaron como propuesta el traslado del recinto ferial a una zona más alejada de las viviendas.
El proyecto de recinto ferial está financiado con fondos del Plan de Desarrollo del Sur y el Este de Madrid (Plan SURES), una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Madrid para promover nuevas infraestructuras y equipamientos en distritos con carencias. Cuando se planteó el proyecto, tanto la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) como la Asociación Vecinal El Cañaveral Avanza (AVECA) mostraron su rechazo al proyecto, una postura que siguen manteniendo hoy en día.