El encuentro, celebrado la tarde del lunes 22 de junio de 2026, ha rendido homenaje a las miles de personas y asociaciones vecinales que, desde los barrios, contribuyeron de manera decisiva a la conquista de los derechos democráticos y a la transformación urbana de la región durante las últimas cinco décadas.
La jornada ha rememorado de forma directa el hito acaecido en el mismo día de junio de 1976, cuando en pleno proceso de la Transición más de cincuenta mil vecinos y vecinas se manifestaron de forma pacífica por la calle Preciados para denunciar la carestía de la vida y exigir la legalización de las asociaciones vecinales. Aquella movilización, que dejó para la memoria colectiva la icónica fotografía del niño con el puño en alto realizada por César Lucas y publicada en el diario El País, significó un punto de inflexión en la defensa de la justicia social y las libertades democráticas en nuestro país. Cinco décadas después, la Federación Vecinal y el Comisionado han recuperado ese espíritu de participación y solidaridad para transmitir su legado a las nuevas generaciones.
Un acto repleto de figuras históricas y memoria viva
Los actos conmemorativos comenzaron con una manifestación que recorrió el trayecto desde el entorno de la Puerta del Sol hasta la Plaza de Callao al compás de una charanga. Durante la marcha, las distintas asociaciones de los barrios portaron pancartas en las que se reflejaron los logros históricos del movimiento, tanto materiales (como parques, centros de salud, escuelas y transportes públicos) como intangibles (la cohesión social, la convivencia y el derecho a la ciudad).
A diferencia de lo sucedido en 1976, cuando la marcha vecinal fue interrumpida por las autoridades de la época, en esta ocasión el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, ha sido el encargado de dar la bienvenida a todas las personas participantes a las puertas de la Plaza del Callao.
El acto central comenzó formalmente con la proyección de un vídeo con imágenes de la manifestación original de 1976. La conducción y presentación del evento estuvo a cargo de la periodista Macarena Berlín, quien dio paso al bloque central de la jornada, dedicado a la memoria viva del 22 de junio de 1976 a través de tres rondas de testimonios:
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Paca Sauquillo y Pepe Molina, quienes compartieron su experiencia en calidad de organizadores de aquella histórica movilización ciudadana.
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El cineasta Tino Calabuig y el fotógrafo César Lucas, reconocidos por haber inmortalizado la jornada; este último detalló el trasfondo de la célebre fotografía del niño con el puño en alto.
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Milagros Hernández y Maxi Novillo, quienes rememoraron las vivencias y el ambiente de la marcha desde su perspectiva como asistentes en su juventud.
Respaldo institucional y voz de los barrios
El encuentro contó con un bloque de intervenciones de carácter institucional destinado a refrendar el vínculo entre la memoria democrática y la acción vecinal. En este espacio participaron el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre; la comisionada para la celebración de los 50 años de España en Libertad, Carmen Gustrán Loscos; y el concejal del Distrito Centro del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Segura Gutiérrez. Las declaraciones institucionales coincidieron en señalar la importancia histórica del asociacionismo de barrio como motor de avance civil y democrático en la capital, contando también con la presencia de representantes de la Comunidad de Madrid.
Tras el espacio institucional, la programación cultural y vecinal tomó el escenario principal. Los cantautores Luis Pastor y Pedro Pastor ofrecieron una actuación musical conjunta que sirvió de puente intergeneracional, reforzando la identidad del acto como un espacio de encuentro a través de la cultura de proximidad.
Posteriormente, tomaron la palabra Julio Molina, presidente de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV), y Jorge Nacarino, en representación de la FRAVM. Ambos portavoces pusieron en valor el papel de las asociaciones vecinales como actores clave para la cohesión social y la mejora de la calidad de vida en los municipios madrileños, insistiendo en la necesidad de mantener vivos estos espacios de reivindicación.
El cierre de la jornada combinó la memoria con un carácter festivo mediante la gran actuación musical del grupo madrileño Alamedadosoulna.











































