Hace una semana, el alcalde de Tres Cantos, Jesús Moreno, y la concejala de Cultura, Elisa Miguel, presentaban el programa de las Fiestas 2026 a bombo y platillo en la Plaza de Antonio Gala. Y lo hacían con una novedad que ha traído más problemas que beneficios a los vecinos y las vecinas de Tres Cantos: las pulseras que dan acceso a la Zona Vip del Recinto Ferial.
Dichas pulseras, que se presentaron como una idea exclusiva y un regalo del Consistorio a la población debido al 35 aniversario de la segregación de Tres Cantos, se han convertido en un foco de controversia y en un arma de doble filo para el equipo de Gobierno, ya que se pretendía que, con ellas, los tricantinos y tricantinas tuvieran prioridad para los conciertos grandes del viernes (Dani Fernández) y sábado (Siloé), frente a los foráneos que suelen visitarnos durante estas fechas.
“El problema no es la idea de prioridad nacional que nos quieren vender llevada al ámbito local”, indica Esther García, vicepresidenta de la Asociación Vecinal de Tres Cantos. “El problema es que han repartido solo 14.000 pulseras para casi 60.000 habitantes. Algo que deja fuera a casi el 76% de la población. Es una medida injusta, arbitraria y que genera un agravio comparativo con respecto a las personas que, siendo de Tres Cantos, no pueden acceder a la Zona VIP al no haberse podido hacer con una pulsera. Si la idea era hacerlo memorable para todos los habitantes, lo normal habría sido que hubieran repartido 60.000 pulseras”.
La asociación vecinal considera que la medida, que ha levantado ampollas entre vecinos y vecinas, colectivos, clubes deportivos y asociaciones, ha sido tomada sin consensuar con nadie. Es decir, «el equipo de Gobierno, en su soledad del 53% de los votos (como bien les gusta decir en los Plenos municipales), ha dejado fuera al 76% de la población. Sin tiempo para debatir, aceptar enmiendas, quejas o sugerencias», sostiene el colectivo.
Tal ha sido el despropósito, que la Concejalía de Cultura, que echa balones fuera alegando que la decisión ha sido tomada por la Concejalía de Seguridad, convocó una reunión de urgencia el lunes 15 de junio. “En la reunión no hubo soluciones. Sólo se tomó nota de nuestras quejas y nuestro malestar para trasladárselo a Seguridad y que fuera esta concejalía la que tomara una decisión”, alega García. “El problema no son sólo las pulseras. El problema está en que en la zona acotada están los chiringuitos jóvenes y de clubes deportivos, que utilizan las Fiestas para ganar algo de dinero con el que hacer actividades a lo largo del año. Además de hacer vida social en ellos, y acciones durante los días en los que se festeja San Juan. El problema está en que se nos ha informado sin tiempo para dar nuestro punto de vista. No se nos respondió a las preguntas de seguridad que hicimos desde la asociación vecinal, como planes de evacuación o qué pasaría en caso de avalancha o de peleas dentro del recinto, dado que dicho recinto estará vallado. Tampoco se nos respondió a la pregunta de si iba a haber agentes alrededor del perímetro para evitar saltos a la valla. Eso, sin contar con la reventa de pulseras que ya se está dando en Internet”.
La Asociación Vecinal de Tres Cantos sostiene que el reparto ha dejado a mucha gente fuera, y solicita que se revierta la medida de cara a las Fiestas que empiezan el jueves. También pide al Consistorio que, en lo sucesivo, consulte este tipo de decisiones, que afectan a la mayoría de la población, con tiempo y a agentes sociales, colectivos, representantes de vecinos, asociaciones, etc., con el fin de no generar malestar entre todos los tricantinos y tricantinas, que están censados y pagan sus impuestos, y que no tienen acceso a la zona VIP por carecer de pulsera. También le pide al Ayuntamiento que, puestos a crear una zona reservada y exclusiva, lo haga para personas con problemas de movilidad o personas con necesidades especiales.
“Algunos de los colectivos y clubes ya habían hecho planes para los días de recinto cerrado y se habían gastado dinero en actividades de su propio chiringuito. ¿Qué pasará con ese dinero? ¿Lo repondrá el equipo de gobierno de su propio bolsillo?”, se pregunta Esther García. “Las asociaciones tricantinas nos quejamos de que cada año que pasa el Ayuntamiento cuenta menos con nosotras. No hay solicitud de colaboración para eventos como las Fiestas y no se nos ha hecho ninguna propuesta para participar en las actividades organizadas para celebrar el 35 aniversario, como tampoco se nos ha escuchado en ninguna sugerencia. Cada año resulta más difícil realizar actos para hacer ciudad y mantener nuestro espacio en ella. Y, sin embargo, cada año es más fácil ver eventos organizados con gente de fuera, a la que se le paga con los impuestos de todas y todos, pero a quienes el nombre de Tres Cantos les importa más bien poco”, se lamenta García.

