Este miércoles se ha procedido al descubrimiento de la placa que da oficialmente el nombre de «jardín de Rufino Martínez Rojas» a la zona ajardinada situada en la calle Salinas de Rosío. Se materializa así el reconocimiento a este histórico líder vecinal, tras la aprobación en el Pleno de distrito y la decisión adoptada el pasado mes de abril por la Junta de Gobierno municipal, rindiendo un emotivo tributo a un hombre que estuvo al frente de la asociación del barrio durante más de tres décadas como ejemplo de entrega incondicional a sus vecinos y vecinas.
Hoy, con la colocación física de la placa, la fisonomía urbana de Barajas deja constancia permanente del papel fundamental que Martínez Rojas desempeñó en la historia de la barriada y en el día a día de su entorno.
Para la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), la figura de Rufino encarna de forma entrañable la tenacidad y la dignidad del movimiento ciudadano de la periferia madrileña. El Barrio del Aeropuerto, un núcleo de 565 viviendas levantado en los años sesenta bajo el paraguas del Plan de Urgencia Social del Ministerio de la Vivienda, arrastró durante décadas serias deficiencias urbanísticas y habitacionales. Ante el olvido institucional, Rufino asumió con cercanía y firmeza la responsabilidad de canalizar las demandas de la comunidad, liderando durante más de veinte años la exigencia de una intervención profunda y digna para las familias del barrio.

Acto de descubrimiento de la placa del jardín de Rufino Martínez Rojas en el barrio del Aeropuerto (Barajas)
La vecindad le recuerda con enorme afecto como un hombre cercano que recogía detalladamente las deficiencias y las propuestas de mejora de la barriada en una libreta que siempre portaba consigo, acompañada de una cámara de fotos. Esas notas e imágenes eran las herramientas que posteriormente trasladaba con insistencia a las administraciones en busca de soluciones. Siempre presente en las fiestas populares, se desvivía por asegurar que todos y todas disfrutaran de las celebraciones con los escasos recursos con los que históricamente ha contado la asociación vecinal.
Esa perseverancia personal y colectiva cristalizó en lo que supuso un hito histórico para el movimiento vecinal: la firma, el 2 de marzo de 2007, de un convenio de remodelación integral entre la Federación Vecinal, la AV Barrio del Aeropuerto y el Ayuntamiento de Madrid para sustituir de forma escalonada las antiguas viviendas por pisos nuevos de protección pública. Aunque el desarrollo posterior de aquel logro quedó truncado por las administraciones —un incumplimiento institucional que afectó profundamente a Rufino tras años de entrega—, el acuerdo permanece como el mayor testimonio de la capacidad de lucha, diálogo y calidad humana que Rufino Martínez supo imprimir a la asociación bajo su presidencia
Con el descubrimiento de la placa en el día de hoy, el legado de Rufino Martínez Rojas queda arraigado de forma permanente en el mismo lugar por la que trabajó de forma altruista y constante. El nuevo jardín no es solo un homenaje a su memoria, sino un recordatorio vivo para todo el vecindario del valor del compromiso colectivo y de la defensa de los barrios.




